INGREDIENTES:

Dos kilos de borraja.

1/2 Kilo de guisantes frescos.

Un decilitro y medio de aceite.

30 grs. de harina.

1/2 litro de caldo de carne o de pescado.

4 dientes de ajo.

MODO DE HACERLO: Preparar la borraja limpiando los tallos y troceándolos de unos cinco centímetros de largos. Lavarlos, frotando un poco con las manos, con agua fría.

Escaldar la borraja poniéndola a cocer con agua hirviendo. Hacer hervir hasta que esté al dente, refrescarla al chorro y escurrirla bien.

Los guisantes, desgranados, se cuecen con el agua justa y sal, hasta que estén tiernos.

En cacerola amplia, con el aceite, freír los ajos partidos a lonchas finas y cuando estén dorados añadir la harina. Rehogar sin que tome color e incorporar caldo de carne o de pescado hirviendo, de manera que no quede la salsa espesa sino fina y transparente. Añadir los guisantes. Incorporar la borraja, removiendo la cazuela en movimiento de vaivén, sin romper la borraja. Rectificar de sal y servir en plato llano, con unos picatostes de pan frito decorados con perejil.

CREPES

INGREDIENTES:

125 grs. de harina.

Pimienta blanca molida.

40 grs. de mantequilla derretida.

Nuez moscada rallada.

2 dl. de leche.

2 cucharadas de coñac.

1/2 dl. de agua.

1 huevo y una yema.

1/2 cucharadita de sal.

MODO DE HACERLO: En recipiente hondo se pone la harina formando círculo. En el centro se pone la sal, la pimienta blanca molida, la nuez moscada, los huevos, unas 2 cucharadas de leche fría y el coñac. Se empieza a mezclar con las varillas, añadiendo poco a poco, al mismo tiempo, el resto de la leche rebajada con 1/2 dl. de agua. Se mezcla. Si queda con grumos se cuela, se le añade la mantequilla derretida y se emplea.

MANERA DE HACER LAS CREPES: En sartén ligeramente engrasada con mantequilla, se deja caer una parte de la crema, como unas dos cucharadas, extendiéndola bien en la sartén para que queden delgadas. Doradas por un lado, se le da la vuelta por el otro para que se dore por los dos lados; se van sacando a un recipiente. Se rellena cada una, con una capa todo lo más posible del relleno, extendiéndola. Se enrolla formando como un canalón. Se pone en plato refractario untado con mantequilla. Se cubren con bechamel, se pone por encima trocitos de queso y mantequilla y se meten al horno a gratinar.

Se sirven calientes.