Esto es muy útil, sobre todo ahora en verano que hacemos huevos hervidos, los dejamos en la nevera para hacer ensaladas y luego se nos mezclan u olvidamos cuáles son los huevos que hemos hervido y los que no.
Es una técnica muy fácil: Tomamos un huevo crudo y lo hacemos girar sobre una mesa: tendrá un movimiento relativamente lento, más bien pesado. Luego, tomamos el huevo hervido, lo hacemos girar, y vemos que gira mucho más rápido, más ligero y se mantiene dando más vueltas que el huevo crudo.
El huevo duro gira mucho más rápido porque ya no hay líquido en su interior, es todo sólido; mientras que el huevo crudo tardará mucho más en girar por el líquido que lleva adentro.
Y es así de sencillo podemos diferenciar un huevo crudo de uno cocido. Espero que les haya sido de utilidad este consejo.
¡Hasta la próxima!

Gran consejo, a mí hace siglos me lo enseño mi Madre y curiosamente yo le enseñé a mí Suegro (que es el que cocina en su casa como yo en la mia) y no tenía ní conocimiento de este truco sensacional.
Un Saludo.
Jejejeje, tiene toda la lógica del mundo :)
Gracias pues nuca lo había oído yo siempre les señalo con un lápiz. para no confundirme.je,je,je. Besitos
"El huevo crudo gira mucho más rápido porque ya no hay líquido en su interior"
Vaya fallo jeje
Un saludo