Ingredientes:

2 berenjenas.

Harina.

Aceite de oliva.

Sal.

Queso Gruyere.

Seis filetes de anchoa en aceite.

Un huevo.

Pimienta.

MODO DE HACERLO:

Pelar las berenjenas y cortarlas en rodajas finas. Ponerlas en un recipiente hondo con agua fría y abundante sal durante 15 ó veinte minutos. Las dejaremos escurrir en un escurridor. Con esto conseguimos que suelten el jugo amargo que contienen.

Posteriormente condimentaremos con sal y pimienta blanca molida, pasaremos las berenjenas por harina, sacudiremos el exceso de harina.

En el centro de unas rodajas se pone un trocito de anchoa envuelta en huevo batido y un tocito, como un dado de queso Gruyere o Emmental. Se cubre con otra loncha de berenjena y se fríen en abundante aceite de oliva bastante caliente.

Cuando las berenjenas estén fritas, las pondremos a escurrir sobre papel de cocina.

Servirlas calientes como aperitivo o como guarnición de carnes, o pescados, huevos etc.