Como identificar un buen jamón ibérico
Pata fina y sin pelos.
La pezuña debe ser oscura.
Al presionar con los dedos en el jamón, los dedos se hunden. Grasa blanda. La que queda entre los dedos tiene un tacto muy suave.
Corte propio de la sierra.
El peso debe oscilar entre 6 y 7,5 Kg. Hasta 8,5 Kg el de bellota.
Por la fecha grabada a fuego se conoce la semana y año en la que se hizo la matanza, debe existir un tiempo de curación de 20 a 28 meses.
Cuando Ud. corte el jamón, las lonchas deben tener una vetas blancas de la grasa (infiltraciones), por la bellota comida por el cerdo.
Los últimos estudios realizados en el campo de la nutrición y dietética permiten confirmar que los productos del cerdo ibérico alimentado con bellota, por su baja producción en ácidos bajos saturados, son beneficiosos para la salud.
Un bajo nivel de sal resalta el aroma y el sabor peculiar, aumentando la jugosidad y convirtiendo el producto en un elemento muy importante dentro de la pirámide alimenticia que configura la dieta mediterránea.
Su gran contenido de grasas inalterables y aceites naturales convierten al jamón de Guijuelo en un producto que contribuye a graduar y establecer el nivel de colesterol.
Así mismo nos encontramos ante un producto que reduce las cardiopatías.
Al elegir jamón ibérico de bellota, además de degustar un alimento sano, está colaborando en la conservación del medio ambiente, ayudando a proteger los últimos reductos de bosque mediterráneo, las dehesas arboladas, un verdadero paraíso natural, hábitat del cerdo ibérico.
Es más, dadas las cualidades medicinales del producto en cuestión y dado su auge en los últimos años, las dehesas se han multiplicado y repoblado como consecuencia del aumento de la crianza de cerdo ibérico.
Modo de servirlo
Ingredientes para 6 personas:
300 gr. De jamón, en lonchas muy finas y cortas
150 gr. De pan de pueblo en rebanadas gruesas
2 tomates maduros
2 dientes de ajo frescos
Aceite de oliva.
Modo de hacerlo:
Partir el jamón en lonchas cortas y finas. Tostar las rebanadas de pan ligeramente. Restregar el pan con un poco de ajo y tomate y rociar por encima con aceite de oliva. Disponer el jamón sobre las rebanadas de pan.

Iñaki dijo
Uuff, buenas noticias, información de primera, y lo rico que es el jabugo
24 Enero 2009 | 05:08 PM