Apio en salsa blanca
Apio, adiós de la reducción de líquidos.
Uno de sus aportes más interesantes está relacionado con sus funciones diuréticas gracias a Que incorpora un aceite volátil que recibe el nombre de apiol.
Por sus propiedades, al apio también se le atribuyen funciones que están vinculadas a la producción de esmalte dentario.
Mejora de la memoria y ayudas para eliminar los cálculos renales y el exceso de ácido úrico.
Tras una fiebre fuerte o ejercicios físicos intensos. El zumo de apio actúa como reconstituyente.
Es interesante saber que el apio cuenta con calorías negativas. Es decir, se quema más en su digestión Que las calorías que aporta.
INGREDIENTES:
Un Kilo y 1/2 de apio blanco, limpio.
Tres dientes de ajo.
50 g. de harina.
Un decilitro de aceite. Sal.
MODO DE HACERLO: El apio se prepara partiéndolo a trozos pequeños al mismo tiempo que se le quita bien las hebras. Se va poniendo en un recipiente con abundante agua fría.
En cacerola amplia, con abundante agua hirviendo, con sal, se va echando muy despacio, sin que el agua deje de hervir, el apio lavado. Tapada la cacerola se hace cocer moderadamente hasta que esté tierno, aproximadamente tres cuartos de hora.
En una cacerola se pone el aceite y los ajos partidos a lonchas finas, a fuego moderado. Cuando los ajos tomen color dorado se pone la harina, se rehoga y se añade enseguida, sin que tome color, caldo de la cocción del apio, un litro aproximadamente. Debe quedar trabado pero no espeso.
Se rectifica de sal y se mantiene caliente para servir.
Se presenta en fuente honda.


lasrecetasdeteresa dijo
Hola bueno ami el olor a apio no me va mucho, pero creo que ahora que me voy a poner un poco a régimen lo are, sin harina y luego lo lo pasare y lo pondré como si fuese un puré, haber que tal. Besitos.
2 Marzo 2009 | 04:19 PM