INGREDIENTES, para seis personas.
Un kilo de acelgas.
250 g. de zanahorias.
400 g. de patatas.
Un decilitro de aceite.
Sal.

MODO DE HACERLO: Preparar primero las acelgas. Separar la parte blanca de las hojas y lavarlas muy bien poniéndolas en una bandeja. Cortarlas, sobre la tabla, a tiras largas y luego a taquitos pequeñitos que se van echando a cocer en cacerola con agua hirviendo con sal.

Pelar las zanahorias y lavadas se parte a trozos muy pequeños y se va poniendo a cocer con lo blanco de las acelgas.
A continuación ir lavando, por partes, la parte verde de las hojas. Partirla a tiras finas y echarlas a cocer poco a poco.
Una vez tiernas estas verduras escurrirlas muy bien y mantenerlas tapadas y calientes.
En una cacerola no honda se pone las patatas, peladas, partidas a cuadritos pequeños con agua, sal y el aceite de oliva. Que cuezan despacio hasta que estén tiernas y con suavidad se van incorporando las otras verduras. Que cuezan juntas un ratito, se rectifica de sal y pueden servirse en fuente honda o legumbrera.

NOTA SOBRE EL VALOR NUTRITIVO DE LOS VEGETALES FRECOS: El contenido vitamínico de los vegetales es mayor cuando su color es más intenso.

La vitamina A o CAROTENO de los vegetales está precisamente en el color. Más vitamina en lo más verde, menos vitamina en lo más pálido. Más en la hoja que en el tallo.

El CAROTENO es una sustancia que en sí no es vitamina, sino que se transforma en vitamina al ser ingerida y asimilada por el organismo, siempre en presencia de la grasa.
El valor nutritivo de las verduras y hortalizas se debe casi exclusivamente a su contenido en CAROTENO.

Son alimentos reguladores. Regulan muchas de las funciones del organismo y contribuyen a que las otras sustancias nutritivas realicen su misión en nuestro organismo.

Aparte de ello, no cabe duda de que con la inmensa variedad con la que contamos con los vegetales frescos en la naturaleza, podemos hacer más equilibrado y apetitoso un menú, uniéndolo a otros alimentos.

Otra ventaja de los vegetales frescos en la alimentación es el poder aumentar el volumen en una comida sin aumentar el aporte calórico que es prácticamente nulo.
Son pobres en hidratos de carbono y por tanto recomendables en las dietas de adelgazamiento o para diabéticos.
El consumo de verduras es recomendable, como complemento de la alimentación.