Llega iel verano, y .con él, la dificultad de disfrutar de una buena tableta de cho­colate sin pringarse los dedos.

Para que este dulce sobreviva a las altas tempera­turas, es necesario mantenerlo a una temperatura de entre 15y 18 grados.

Por lo tanto, en verano la mejor solución puede ser guardarlo en la zona menos fría de la nevera dentro de un recipiente hermético.